Articulos de Nutrición

Verdades sobre la cafeína

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Considerado como estimulante menor (junto a la teofilina del té), la cafeína ha levantado desde hace décadas un gran interés no solo en el mundo del deporte si no en la vida diaria (en el estudio, en el trabajo, como bebida social). La acción estimulante de la cafeína es bien sabida por todos, siendo consumida a través del café (el café es la segunda materia más comercializada en el mundo, sólo detrás del petróleo y la segunda bebida mas utilizada en el mundo, solo después del agua), de las bebidas estimulantes que contienen cafeína, e incluso a través de suplementos o fármacos que la contienen en sus fórmulas. Debido a estos efectos estimulantes, la cafeína se utiliza por tanto, para disminuir la sensación de cansancio físico e intelectual; para sentirnos más despiertos y más alerta, para aumentar la concentración y la motivación.

Según un estudio realizado en la Universidad de Barcelona, los efectos estimulantes de la cafeína son más acusados en los hombres que en las mujeres y además, comienzan apenas diez minutos después de la ingesta del café o del vehículo que la contiene; es decir el efecto es casi inmediato, ya que la mejoría empieza a percibirse apenas a los diez minutos, cuando estudios anteriores mostraban que la estimulación comenzaba a los 30-45 minutos de la ingesta; según la investigadora Ana Adán, 45 minutos es el tiempo necesario para alcanzar la máxima concentración en sangre pero, a los pocos minutos, la mitad de esa concentración está ya en la sangre.


El tiempo de duración del efecto de la cafeína es de dos a tres horas aunque algunos investigadores lo prolonguen hasta cuatro o cinco, lo cual depende de la sensibilidad de cada individuo y el ritmo de metabolización de cada uno que varía con el sexo, la edad, el peso corporal y el tejido graso.


Como datos podemos decir que:
• un café expreso = 100 mg. de cafeína.
• un café expreso descafeinado = 5mg. de cafeína.
• una lata de bebida de cola = 50 mg. de cafeína.
• bebidas energéticas (dependiendo de la marca comercial) = 8-28 mg de cafeína.
La cafeína estimula la liberación de catecolaminas y de adrenalina, mejorando la excitabilidad y contracción del músculo esquelético a la vez que tiene efecto broncodilatador y vasodilatador periférico (por eso se utiliza en los fármacos contra la migraña).Además es diurético suave. A nivel del músculo, la cafeína aumenta la contractibilidad del músculo esquelético por mejorar el vaciado del calcio desde el retículo al sarcoplasma; además incrementa la actividad metabólica, la movilización de los triglicéridos y la oxidación de los ácidos grasos, por lo que es muy útil en fórmulas para bajar de peso.

Dosis altas de cafeína (alrededor de 500 mg) son muy efectivas para incrementar la resistencia en modalidades deportivas de larga duración. Dosis superiores a 800 mg. al día pueden traer efectos secundarios como molestias gastro intestinales, nerviosismo, aumento del ritmo cardiaco y de la presión arterial e incluso úlcera.

 

 

 

Diabetes y Alimentación

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      La diabetes mellitus es un desorden metabólico que afecta a los carbohidratos, las proteínas y las grasas. Su resultado es una acumulación de azúcar en sangre y orina debido a la disminución o inhibición de la hormona de insulina secretada por el páncreas.

No pretendemos en este artículo hacer una descripción de la enfermedad, ni de sus efectos secundarios, ni siquiera del diagnostico o tratamiento de la enfermedad, sino que queremos centrarnos en la relación diabetes-alimentación.

Para conseguir controlar la enfermedad hay que manejar diferentes factores: insulina, fármacos, control de la glucosa, entrenamiento y por supuesto, alimentación. 
La correcta nutrición es sin duda, uno de los instrumentos mas importantes que tenemos para normalizar el estado del diabético.  

Los objetivos que se quieren obtener en la planificación de la dieta en un diabético incluyen:
Aportar una dieta equilibrada
Evitar el sobrepeso del enfermo (muy habitual debido justamente a esas alteraciones en el metabolismo de los principios inmediatos)
Normalizar los niveles sanguíneos de glucosa
Evitar el daño cardiovascular
Evitar efectos secundarios de la enfermedad
Intentar que el enfermo lleve una vida normal

Una vez que el paciente se conozca  a sí mismo y controle su dieta, puede incluso disfrutar de su alimentación e incluso sobrellevar la enfermedad de la manera mas positiva posible.

Para ello, debemos realizar una dieta planificada, de manera que no tenga que ingerir siempre los mismos alimentos sino que pueda conseguir las mayores variaciones posibles. Hay que recordar siempre que el hecho de que un médico o un especialista en nutrición le recomiende una dieta al paciente, es imposible que sea la dieta que va a seguir cada día durante el resto de su vida, sino que a partir de los alimentos indicados y del aporte calórico adecuado, debe buscar alimentos equivalentes e incluso métodos de cocina variados, para poder elaborar grandes cantidades de menús. Las equivalencias consisten en intercambios. Un intercambio es la cantidad de alimento que contiene 10 gramos de uno de los macronutrientes: proteínas, grasas o hidratos de carbono.    
Debemos de tener en cuenta que uno de los factores que mas va a influir en los niveles de glucosa es, por supuesto, la cantidad de carbohidratos que se ingieren cada día. Si se varían las cantidades, la glucosa también variará. Por ello, intentar ser constante en las cantidades de carbohidratos ingeridos es una manera muy adecuada para controlar la glucemia.

Otro factor a tener en cuenta, son los porcentajes de carbohidratos, proteínas y grasas. La Asociación Americana de Diabetes, recomienda unos porcentajes que coinciden con las recomendaciones que nuestra filosofía de vida fitness:
Proteínas: 20%
Carbohidratos: 70%
Grasas: 10%
 

SUPLEMENTOS ADECUADOS PARA EL DIABÉTICO

Antioxidantes: los radicales libres son sustancias químicas muy inestables y reactivas derivadas de la oxidación y que traen como consecuencia el envejecimiento prematuro y la aparición de diversas enfermedades Los antioxidantes son sustancias que neutralizan estos radicales libres para evitar los efectos dañinos de los mismos.
La diabetes es una enfermedad que crea un gran daño oxidativo, por lo
que la ingesta de sustancias antioxidantes tales como  selenio, zinc,
vitamina C, vitamina E, vitamina A, ácido lipoico o licopenos, va a ser un
 arma muy adecuada para combatir los efectos negativos de los mismos.


Aminoácidos ramificados BCAA’S (valina. Leucina, isoleucina): estos aminoácidos (especialmente la leucina) estimulan la producción de insulina. Esto significa que las células  tomarán más glucosa sanguínea para usarlo como fuente de energía. La insulina actúa  conjuntamente con los BCAA’S para conducir hasta los músculos todos los demás aminoácidos (excepto el triptófano), que serán usados después como elemento de construcción de tejido muscular.

Sulfato de vanadio y Picolinato de cromo: minerales muy adecuados para los diabéticos ya que el primero interviene en el metabolismo de la glucosa y en el control de la insulina, ahorrando proteína que formará el músculo. Optimiza también la utilización de los aminoácidos. Por su parte, la insulina necesita de  la presencia del cromo biológicamente activo, para poder ser activa, y el picolinato mejora la absorción del cromo en el organismo

Fibra: La inclusión de fibra alimentaria y polisacáridos en la alimentación de personas afectadas de diabetes mellitus, reduce la elevación de niveles glucosa e insulina en la sangre con posterioridad a la comidas. En este fenómeno, comprobado clínicamente, influye, sin duda, el efecto de variación de vaciado gástrico. En tratamientos de diabetes dependientes de insulina y en otras formas más suaves de la enfermedad, se han empleado con éxito este tipo de dietas ricas en fibra y carbohidratos: 60 a 70 % de las calorías totales provendrán de los carbohidratos y 60 a 80 gramos de fibra al día (al no absorberse en intestino, no se asimila y por tanto, no tiene valor calórico, solo efecto mecánico) presentando una reducción de la necesidad de fármacos.

   

Consejos para tus suplementos

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     Actualmente existen tantos suplementos nutricionales en el mercado, tantas marcas, tantos países de procedencia,  tantos lugares donde comprarlos, tantas promesas, atletas en las publicidades, en fin, tantas opciones disponibles, que podríamos tener la sensación de que hay pocas cosas en las que podamos basar tu decisión excepto la publicidad, los consejos de los dependientes de las tiendas y el precio del mismo. Sin embargo, el auténtico valor de un suplemento a menudo depende de factores ocultos, como de donde procede y qué otros ingredientes están presentes. Es decir, como en cualquier receta de alimentación, la calidad depende de los ingredientes y de cómo se preparen.

    Por supuesto, no pretendemos que hagas un Master en suplementación o que te conviertas en un experto de la noche a la mañana, pero si puedes aprender a detectar lo que nosotros llamamos “señales de calidad”. A continuación os presentamos  algunos consejos para tus suplementos; Al analizarlos, podrás descubrir cuales son los suplementos nutricionales más adecuados para tí.

#1:  ELEGIR EL INGREDIENTE ACTIVO

El primer paso para elegir un suplemento dietético es establecer cuales son tus objetivos y ver si ese suplemento es la mejor manera de conseguirlos. Por ejemplo, una mujer que tome un termogénico pero que casi no haga ejercicio, conseguirá perder bastante más grasa acudiendo al gimnasio con más frecuencia en lugar de cambiar de suplementos.    Del mismo modo, no importa cuanta creatina tomes, si no entrenas con pesas, será difícil que consigas aumentar la fuerza o la masa muscular.
Los suplementos dietéticos son una manera efectiva y conveniente de corregir desequilibrios nutricionales, mejorar el rendimiento atlético y prevenir en algunos casos dolencias relacionadas con la edad. Una vez que hayas decidido cual es el suplemento más adecuado para ti, haz una lista de las marcas que contienen el ingrediente activo en el que estás interesado, y consulta con tu médico, farmacéutico o nutrólogo para asegurarte de que no habrá ninguna interacción con algún medicamento que pudieras estar tomando. También es importante que averigües como podría afectar ese ingrediente activo al estado de salud, alergias específicas o si sufres alguna enfermedad importante (diabetes, alteraciones cardiovasculares, asma, etc)

#2: ENTENDER LA ETIQUETA

Si el suplemento contiene una etiqueta con el ingrediente activo que quieres, tienes que fijarte también en la cantidad. Para las hierbas, recomendamos productos que pongan el nombre de la especie en los ingredientes. Por ejemplo, las formas mejor estudiadas de echinacea son la Echinacea purpurea, la Echinacea angustifolia y la Echinacea pallida, en ese orden; otras especies puede que no sean tan efectivas. La etiqueta también debería mencionar de qué parte de la planta se ha extraído el principio activo. En la echinacea, la parte que se utiliza con más frecuencia es la raíz, pero las demás partes de la planta también pueden aportar el ingrediente activo de manera eficaz. Lo más importante es que en la etiqueta debería aparecer tanto el nombre del ingrediente activo como la cantidad. Por ejemplo,  un extracto estandarizado de equinacea en el que se lea “4% echinosidos (10 mg)” por cada cápsula de 250 mg nos dice tanto el ingrediente activo (echinosidos) como la cantidad que contiene (10 mg).Incluso en los preparados de hierbas crudas, está bien saber qué cantidad de ingrediente activo estás tomando.
     Lo mismo se aplica para los minerales; Estos son ejemplos de lenguaje claro: “magnesio 100 mg,” “100 mg de magnesio (como aspartato)” y “100 mg de magnesio procedente de aspartato.” En los tres casos, resulta evidente que están presentes 100 mg de magnesio.
    Por el contrario, “100 mg de aspartato de magnesio” podría dar lugar a confusión, no está claro si estás tomando 100 mg del mineral o 15 mg de mineral más 85 mg de aspartato. De hecho, la interpretación correcta es la segunda.
  
# 3: LA FORMA EN QUE SE PRESENTAN
Para ser absorbido, un suplemento primero tiene que disolverse en el intestino. Las cápsulas gelatinosas y los líquidos se digieren mucho mas rápido que las tabletas o comprimidos.  Según el momento en el que necesites que el ingrediente activo este “funcionando” elije una u otra forma farmacéutica.

# 4: TENER EN CUENTA LAS ALERGIAS Y SENSIBILIDADES
Para encontrar un producto que se adapte a tus necesidades, has de tener en cuenta cualquier posible sensibilidad que pudieras tener. Si eres alérgico a los frutos secos, es una buena idea averiguar si la empresa utiliza frutos secos en alguno de los procesos de manufacturado, incluso para otros productos (normalmente lo incluye en las etiquetas).
    El gluten, una proteína del trigo, puede causar problemas a las personas que sufren la enfermedad celíaca, y una pequeña minoría es alérgica a ciertos alimentos. Leer bien en las etiquetas si incluyen algún producto que contenga gluten. Los mismo puede ocurrir con las personas alérgicas al pescado con suplementos tales con EFA’S (ácidos grasos esenciales). O a las personas intolerantes a la lactosa ya que un producto derivado de los lácteos, por mucho que diga “sin lactosa” siempre puede quedar residuos


# 5: AUSENCIA DE PRODUCTOS ANIMALES

En los suplementos que están diseñados para los vegetarianos generalmente se puede leer en la etiqueta, “No contiene productos de origen animal” o “Apto para vegetarianos”. Debido a que las cápsulas de gelatina tienen su origen en la industria de la carne, por sí mismas constituyen un producto animal y los suplementos que contienen deberían ser contemplados como de origen animal. Las empresas que venden productos que contienen gelatina, la anotan como un ingrediente o la incluyen en el grupo de “otros ingredientes.”

  
# 6: COLORANTES Y AROMAS

Gracias a que los colorantes alimentarios actuales son muy seguros, las precauciones sobre los colorantes artificiales son mayoritariamente teóricas.
Las reacciones alérgicas o la hipersensibilidad a los agentes colorantes aprobados por el Ministerio de Sanidad y utilizados por la industria de los suplementos son raros o inexistentes.  Todos los colorantes han sido analizados para excluir posibles efectos cancerígenos. Además, la mayoría de los colorantes artificiales utilizados provienen de los alimentos y de los refrescos, siendo las cantidades que se ingieren con los suplementos relativamente pequeñas en comparación.


# 7: PRODUCTOS DE LARGA DURACIÓN
En algunos suplementos podemos encontrar un desecante –una bolita de algodón o una bolsita que contiene un compuesto inocuo que absorbe la humedad del interior del envase y mantenerla de ese modo alejada del contacto con el producto (el producto seco se mantiene en buen estado durante más tiempo.)
Los suplementos oleosos se pueden enranciar a no ser que se estabilicen de algún modo. Por ejemplo, las compañías añaden una molécula de acetato o de succinato a la vitamina E para estabilizarla.
Los suplementos sensibles a la luz como el ácido ascórbico, necesitan estar en un envase opaco;
 
Busca en la etiqueta alguna indicación del fabricante sobre el modo de almacenamiento. Normalmente ponen, “mantener bien cerrado en lugar fresco y seco.” Eso significa mantener los suplementos lejos de cualquier fuente de calor, ya que el calor casi siempre reduce la duración de los productos.

En cuanto a la humedad, puedes evitarla guardando los suplementos en un armario sin humedades (donde suelas guardar los medicamentos)  y asegurándote que los botes están bien cerrados. De cualquier manera, mantenlos alejados del cuarto de baño y de cualquier habitación en la que se utilice un humidificador de manera habitual.
   
    Ya que todos los factores mencionados pueden afectar a la duración del suplemento, la forma más segura de saber cuánto podremos conservar un suplemento es mirar su fecha de caducidad. Las empresas suelen poner la fecha de caducidad en el mismo formato que las tarjetas de crédito (por ejemplo, 03/04) en la parte baja del envase o cerca del borde inferior de la etiqueta, a veces en vertical.  Puede a veces ir acompañado por las palabras  “Cad.:” o “Consumir antes de:” y generalmente aparecen cerca de una larga fila de números que indica el número del lote, que las compañías utilizan para llevar un seguimiento del control de calidad. Una fecha de caducidad y un número de lote legible te da una sensación de confianza de que el producto está fresco y que tiene una buena duración.

   

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